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Friday, September 16, 2011

bieren in Belgie.

Al pensar en Bélgica, nos suele venir siempre a la cabeza el chocolate. Sin embargo, uno de los pilares fundamentales de la cultura belga es la cerveza. Con cientos de marcas a la venta, resulta prácticamente imposible imaginar un ambiente medianamente festivo sin algunas pintas para amenizarlo.

Este blog es mi blog personal, así que, en vez de aburriros con información que podríais encontrar vosotros sobre las distintas cervezas belgas y su historia, simplemente me dedicaré en esta entrada a contaros mis impresiones y mis progresos en el arte del cerveceo. Eso sí, os aviso de que no soy tan alcohólico como puedo parecer al haber dicho eso.

En Bélgica podemos encontrar cientos de marcas diferentes de cerveza. El primer dilema que se nos plantea es : ¿cerveza negra o rubia? En este caso, al menos por el momento, las prefiero rubias.

Uno de mis primeros días en Amberes, uno de mis compañeros de kot me propuso comprar unas cervezas para ir probando. Ese día comenzamos con la cerveza Leffe (dit is mijn favoriet bier) y en ese momento ya me distancié ligeramente de la cerveza negra. De hecho, creo que este distanciamiento durará una temporada.

Tras esta pequeña incursión en la cerveza belga, me decidí a probar varias clases de cerveza Leffe aprovechando visitas ocasionales al Carrefour y cenas con compañeros de clase en kots ajenos. Y así probé Leffe Ruby y Leffe Triple. Si te gusta una cerveza bien fuerte de 8.5º, en Leffe Triple encontrarás un compañero. Sin embargo, esta cerveza no es para mí.

En este país, todo supermercado tiene una sección de cerveza cuyo tamaño supera un estante en la que hay tantas marcas diferentes que no sabes por qué decantarte. Cada vez que me paso por el supermercado, me sigue sorprendiendo la variedad de cervezas que existen aquí. Además, la cerveza es mucho más saludable y barata que otras cosas, ¿no creéis?

Ayer probé otra rubia más: Jupiler (una cerveza de Valonia que llamé Jupiter hasta que un compañero de clase me corrigió muy sabiamente). A juzgar por el logo, la tipografía, los colores empleados y el eslogan (Los hombres saben por qué) parece que esta cerveza es un canto a la masculinidad y cosas por el estilo. Eso sí, sus 5.2º no son para tirar cohetes especialmente cuando las hay de hasta 12º. Estos hombres saben por qué Jupiler está buena, pero tal vez no sepan (o no puedan soportar) cervezas de mayor gradación.

Aquí termina mi actualización de hoy sobre las cervezas. Me gustaría terminar con un apunte que se me olvidó hacer. Además de las cervezas rubias y negras, también hay cervezas afrutadas que, en teoría, son para chicas por eso de que tal vez "no sepan por qué" :P Yo he probado una cerveza de cereza (Kriek) y la verdad es que me encanta.

Os iré poniendo al tanto de todo lo que voy haciendo por estos lares.

Tot straks!

Wednesday, September 14, 2011

het afval in België

En la entrada de hoy, me gustaría hablaros de una cosa que me chocó bastante cuando llegué a Amberes: el tema de la basura.

Como os imaginaréis, en España parece que el tema del reciclaje no está tan arraigado en nuestras costumbres cotidianas. Ahora bien, en Bélgica eso es otra historia. No es que la gente recicle porque sea muy eco-friendly, sino porque el Estado obliga a separar la basura mediante un sistema que dista bastante de lo que tenemos en España.

En primer lugar, en Bélgica eso de darles un segundo uso a las bolsas del Alimerka y similares no vale. Aquí todo el mundo debe utilizar unas bolsas concretas correspondientes a la ciudad de Amberes (Stad Antwerpen en neerlandés). No son precisamente baratas (unos 7 euros por 10 bolsas de basura), pero es lo que hay que hacer a no ser que quieras que tu casa se convierta en un vertedero.

Generalmente suele haber dos bolsas: las blancas (REST) y las azules. Los envases y latas van a la bolsa azul (la misma bolsa en la que el primer día metí papeles), mientras que todo lo orgánico e imposible de reciclar va en la blanca. El papel y el cartón los dejamos en unas cajas.

Lo del cristal es un poco diferente. En mi kot hay unas cajas donde debemos dejarlas, pero en la calle hay unos contenedores con compartimentos diferentes para el cristal transparente (wit, literalmente "blanco") o para el de otros colores (gekleurd).

A la hora de sacar las bolsas hay un día fijo: lunes por la tarde aka maandagavond. Si os digo la verdad, me gusta bastante poco la idea de dejar la basura delante de la puerta de tu casa sin que haya un contenedor. Pero bueno, qué le vamos a hacer.

Como último comentario de hoy, me gustaría avisar a todo el que pretenda venir a este país que si no haces la separación de residuos correctamente y te pillan, no te recogen la basura y en ocasiones hasta te manda un aviso la policía para que seas más eco-friendly. Ah, y no se os ocurra usar bolsas de Gante en Amberes o cosas de esas. Ese crimen es más grave que decir cosas como people is.


Hasta la próxima!
Tot de volgende keer!



lekker!

Sunday, September 11, 2011

in de keuken

Todo el que me conoce sabe que la cocina no es mi fuerte. Entre otras cosas, decidí irme de Erasmus con el fin de aprender a desenvolverme por mí mismo en la vida en general. Desde tiempos inmemoriales, la cocina ha sido siempre mi asignatura pendiente. Cuando llegué a Bélgica, me propuse ir perfeccionando mis habilidades parano caer en la perdición de alimentarse a base de cosas precocinadas y fideos instantáneos.

En esta entrada os informaré un poco de mis progresos en los fogones. En primer lugar, debo decir que me traje una libretita con recetas escritas en varios idiomas que poco a poco iré preparando. No os esperéis que os enseñe nada del otro mundo, tan sólo recetas simples con las que iré sobreviviendo en esta ciudad.

Una de las primeras cosas que hice al llegar a Amberes fue hacerme la tarjeta de cliente del Carrefour, un supermercado que junto con el Delhaize son mis supermercados de confianza. Adoro Carrefour Discount y Delhaize 365 xD El día que me la hice volví a poner en práctica mi neerlandés súperA1:




-Heb je de bonuskaart?
-Nee maar, kan ik deze kaart krijgen?
-Ja, natuurlijk.

Ahora pasemos a mis incursiones en la cocina. Como me niego a comer mal, voy buscándome la vida mirando recetas y experimentando con diferentes combinaciones. He aquí una de mis cenas:



Que luego no se diga que no me cuido.

Otra cosa de la que me estoy haciendo fan en la cocina es de preparar comida en abundancia para varias veces con el propósito de evitar tener que cocinar todos los días. Poco a poco voy organizándome y dejando mis tuppers en el frigorífico :)


Eso es todo por hoy. Iré poniendo fotos de lo que voy preparando para que veáis que estoy bien alimentado, jajaja. Ahora me voy a descansar porque mañana me espera un día ajetreado con las clases de neerlandés.

Gracias por leerme.

Tot de volgende keer!!


Tuesday, September 6, 2011

de aankomst in Antwerpen

Ya llevo una semana en Bélgica. La verdad es que tengo muchísimas cosas que contar, así que iré organizándolas poco a poco en diferentes entradas.

Hoy me gustaría dedicar unas líneas al día en que comenzó mi periplo por tierras belgas. Dos aviones me separaban del país de la cerveza, el chocolate, los gofres , los mejillones importados que son el plato nacional, y los vaivenes políticos.

Me gustaría empezar diciendo una cosa en la que seguro que todo el que esté o haya estado de Erasmus me dará la razón: el primer día suele ser lo peor. Es en ese momento en el que el nerviosismo y la incertidumbre te llevan prácticamente a la locura. Y si a eso le añadimos el ambiente de los aeropuertos, vamos guapos.

En el primer vuelo todo fue como la seda, a excepción de un pequeño retraso de 30 minutos en el embarque. Sin embargo, todo lo que rodea al vuelo hasta Bruselas es digno de relatar en este blog.

Al llegar al aeropuerto de Barcelona, me encontré con Verónica y Macarena, dos sevillanas que estudiarían en mi mismo hogeschool y que, por pura coincidencia, iban en el mismo vuelo que yo hacia Bélgica. Tras las presentaciones nos preparamos para coger el próximo vuelo gracias al cual estaríamos a las tres de la tarde en nuestra querida Bruselas (o al menos eso creíamos).

En resumidas cuentas nuestro vuelo salió tres horas más tarde de lo previsto. Tras numerosos cambios de avión, anuncios de problemas técnicos y anuncios de 9256 puertas de embarque diferentes, finalmente encontramos la salida a través de nuestra adorada puerta 65.

A eso de las seis de la tarde llegamos a Zaventem, el aeropuerto internacional de Bruselas, y allí comenzó nuestra particular odisea. Un viaje que, de haber estado yo solo, probablemente me hubiera llevado de vuelta a España por un ataque de ansiedad o algo así. En pocas palabras, en el aeropuerto de Bruselas nos quedaba más de la mitad del camino por recorrer. Además de ser un aeropuerto enorme en el que como te pierdas estás dando vueltas durante horas, teníamos que coger un tren o un autobús para ir a Amberes.

Resulta que el tren que cogimos no iba directo, y tuvimos que hacer trasbordo en Bruselas-Norte. Con nuestros 33 kilos por persona, nos subimos al tren, obstruimos el paso a la mayoría de los usuarios del tren y nos entregamos a la suerte rezando por que supiéramos encontrar la parada correcta: Antwerpen-Centraal,

Y en uno de esos momentos de duda fue cuando yo solté mi primera frase en neerlandés en el país con mis conocimientos súper básicos. Me dirigí a unos chicos y les dije:

Is Antwerpen-Centraal de eerste halte of niet?
¿Es Amberes-Central la primera parada o no?

Sorprendentemente, me entendieron y me lo explicaron muy bien. Una media hora después nos bajamos en Bruselas-Norte, que es donde hicimos las fotos que aparecen en esta entrada.

Tras otro rato bastante grande esperando, nos metimos en un tren con destino Essen (sí, Essen en Alemania) y esperamos a que en algún sitio apareciese nuestro querido "De volgende halte is Antwerpen-Centraal" (Próxima parada: Amberes-Central)



Tras unos 45 minutos, nos plantamos en Amberes-Central, y allí me esperaba mi querida Caroline con su amigo Dieter para ayudarme con el equipaje y llevarme a mi kot. Conocí a Caroline a través de la Erasmus Student Network cuya labor admiro profundamente.

En resumen, se suponía que a las cinco estaría en Amberes ya, pero al final llegué sobre las 9 y media de la noche. De todas formas, creo que me da igual porque mereció la pena. Además de tener a dos compañeras de viaje muy majas, conocí a dos belgas majísimos y me llevé a mis propios traductores para poder comunicarme bien con mi casero al llegar al kot. :DD

Y ese fue el primer día de mi Erasmus. Un día de lo más accidentado pero que, a pesar de todo, fue inolvidable a su manera. Un primer día en el que aprendí un poco lo que es esa cosa llamada compañerismo.

Saludos a Maca y Vero :)

Tot ziens!

:D

Sunday, September 4, 2011

packing packing packing

¡Hola a todos! Como ya dije en mi anterior entrada, ya estoy en Bélgica. Sin embargo, pienso que antes de contaros mis experiencias belgas, debería contaros qué tal me fue con el equipaje. En pocas palabras, creo que nunca lo pasé tan mal haciendo una maleta.

Como todo en la vida, hacer una maleta va por fases. En primer lugar, tenemos ese momento en el que empiezas a sacar cosas del armario sin control y a ponerlas encima de la cama.


Debo decir que lo que aparece en esta foto es tan sólo lo que puse en esa cama. La otra sí que estaba hasta arriba.

En segundo lugar, pasamos a una fase en la que te das cuenta de que has sacado demasiadas cosas y que de ninguna manera podrás meterlas en la maleta. En ese momento es cuando empiezas a intentar reducir y a tachar cosas de la lista. Desgraciadamente, ahí es cuando consideras que todo lo que tienes en tu lista es absolutamente necesario y crees que es imposible vivir sin ciertas cosas o sin una amplia variedad cromática en tu ropa.

Después de haber reducido considerablemente el número de prendas de tu maleta, llega el momento de afrontar la ardua tarea de realizar un Tetris como el que nunca has hecho en tu vida. Me río yo de esos momentos en los que nos devanábamos los sesos para intentar hacer que la pieza rosa encajase con las demás antes de que llegase a la parte de abajo.

Cuando ya crees que todo está listo, te pones a pesar la maleta y te das cuenta de que tienes que reducir.

Es entonces cuando toca repetir el proceso hasta la saciedad.

Peso final de la maleta: 23.5 kg.

Eso sí, siempre tuve una cosa muy clara: no me voy a Amberes sin mi Stitch. :P




Saturday, September 3, 2011

ik ben in België

Después de un viaje de lo más frenético, por fin puedo decir que me encuentro en Bélgica. En cuanto tenga algo de tiempo libre, os contaré cositas.
:)