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Tuesday, October 11, 2011

de eerste maand

En primer lugar, quiero pedir disculpas a todos los que leéis este blog. A lo tonto y a lo bobo se me pasó un mes en este país y me olvidé por completo de vosotros.

En esta entrada me gustaría hacer un balance de lo que ha sido mi primer mes en este país, más que nada para, en el futuro, poder leerlo y recordar, y ponerme melancólico y nostálgico y esas cosas. Además, estaría genial que mis experiencias ayudasen a posibles futuros Erasmus en estas tierras.

Todo aquel que se haya ido de Erasmus (o que esté en estos momentos por el extranjero) estará de acuerdo conmigo en que el primer mes es una LOCURA con todas las letras y formatos posibles. Como todos sabemos, en la vida los comienzos son duros, y un Erasmus no iba a ser menos.

Empecemos a analizar los diferentes factores que hacen del primer mes la locura padre:

  • No conocer a NADIE en el país. Bueno, en mi caso debo decir que tuve bastante suerte. Quién me iba a decir a mí que iba a acabar conociendo a un seguidor de mis vídeos y que se ofrecería para ayudarme si surgiese algo inesperado. Aparte de eso, también conocía a una amiga de una amiga mía, a la que conocí hace unas semanas :D
  • El idioma. Que sí, que sí, aquí hasta la viejecita que da de comer a las palomas en Groenplaats chapurrea la lengua de Shakespeare. De todas formas, como me encantan los idiomas, me he tomado la vida en Bélgica como un reto: aprender una lengua con el método de la inmersión total. Escuchando neerlandés por la calle, en la facultad, en el supermercado and everywhere else voy aprendiendo cosas y, poco a poco voy cogiendo seguridad para comunicarme. Incluso hay gente que me ha dicho que estoy cogiendo hasta el acento de la zona en la que vivo. Me sigue sorprendiendo oír cosas como "¿Y ya tienes ese acento llevando un mes aquí?" Aún queda mucho por andar pero no me voy a rendir NUNCA jajaa
  • Papeleos varios. La burocracia es una basura muy grande, y eso lo sabemos todos. Aún así, hay que enfrentarse a ella constantemente. Learning Agreement, residence permit, certificado de llegada y plazos de entrega que parecen pasar a la velocidad de la luz. Todo ello aderezado con la sensación de otherness que te domina como estudiante Erasmus y recién llegado a una universidad nueva.
  • La independencia y lo que conlleva. Administrar el dinero, hacer cuentas y todas esas cosas que te llevan a comprender lo que significa el concepto de "llegar a fin de mes"
  • El arte de cocinar. Vivo en un sitio rodeado de estudiantes belgas que se van los viernes a su casa para coger tuppers de mamá con comida para la semana. Tengo la cocina libre prácticamente todo el tiempo, lo cual me permite practicar bastante. Es inexplicablemente gratificante ver cómo las tortillas de patata van saliendo mejor, o cómo tu proyecto de fusilli all'amatriciana puede considerarse comestible. Ahora tengo un desafío aún mayor: hacer pescado al ajo arriero o algún marmitako. Ya os informaré.

  • Fitting in. Posiblemente lo más fácil, puesto que todo el mundo que llega está en tu misma situación. Compartiendo historias sobre la primera noche, o el vuelo de ida o incluso las despedidas familiares se pueden hacer muchas amistades.


Bueno, chicos. Este ha sido mi balance del primer mes. Como imaginaréis, ya he empezado las clases y, debo decir, que me las he apañado bien para elegir las asignaturas.

En el mes de septiembre hice bastantes cosas, así que creo que es el momento de que os ponga a todos al día. En los próximos días podréis leer más historias :)

Tot straks :)